Un espacio de encuentro e inspiración para acercar a la juventud la agricultura familiar como proyecto de vida
El pasado 17 de marzo participamos en la jornada que se celebró en el Bizkaia Aretoa, un encuentro diseñado para inspirar y sensibilizar a la juventud vasca sobre la Agricultura Familiar como una opción de desarrollo profesional y vital. Dirigida a jóvenes sin vinculación previa con el sector, la jornada contó con el apoyo de Laboral Kutxa, Fundación Cándido Iturriaga, la Diputación Foral de Bizkaia, el Consejo Vasco de Juventud, el CRAF (Comité Regional de Euskadi de Agricultura Familiar) y el Foro Rural Mundial.
La Agricultura Familiar, tanto a nivel global como en Euskadi, es el modelo de producción de alimentos por excelencia. Se trata de un pilar fundamental para la sostenibilidad ambiental, la cohesión social y preservación de la identidad cultural. Cerca de 50 jóvenes asistentes pudieron acercarse a esta realidad desde una perspectiva práctica, positiva y cercana, a través experiencias reales y referentes, aprendizaje compartido y contacto directo con el territorio. Descubrieron que la Agricultura Familiar puede ser un proyecto de vida viable, sostenible y con futuro, capaz de generar empleo, impulsar el emprendimiento y fortalecer el arraigo.
Con el objetivo de dar a conocer las posibilidades que ofrece este modelo y despertar el interés por el emprendimiento en el sector agroalimentario, la jornada abordó un amplio abanico de contenidos.
Tras la apertura por parte de las entidades organizadoras, el programa se estructuró en tres mesas. La primera, de carácter internacional reunió a jóvenes que han apostado por la Agricultura Familiar en El Salvador, Isla Dominica y Filipinas. La segunda mesa presentó experiencias vascas de emprendimiento en Errigoiti, Maruri, Zumaia y Gatika. Por último, la tercera contó con representantes de la Administración, que expusieron las distintas ayudas disponibles para el emprendimiento en el agro vasco, junto con una entidad que aportó las claves financieras necesarias para sacar adelante estos proyectos.

Desde LURSAIL participamos en esta última mesa para explicar el servicio de acompañamiento que prestamos a personas emprendedoras en el sector. Este acompañamiento consiste en monitorizar los proyectos desde su inicio y guiarlos durante sus primeros cinco años de vida. Durante todo este tiempo, ofrecemos un asesoramiento integral, adaptando las políticas y herramientas existentes al contexto de cada iniciativa y, sobre todo, ejerciendo una labor de tutoría: facilitando respuestas y ayudando a resolver, en la medida de lo posible sus necesidades administrativas, técnicas y económicas a través de nuestro equipo de profesionales especializados.
Como broche final, la jornada concluyó con la visita a una explotación hortofrutícola ecológica en Gamiz, gestionada por dos jóvenes mujeres que iniciaron su proyecto hace seis años, un ejemplo más de que emprender en el sector es posible. Todas las intervenciones coincidieron en un mensaje claro: acercarse al campo brinda una oportunidad real. Lejos de clichés bucólicos y visiones idealizadas, emprender en la Agricultura Familiar implica retos, esfuerzo y compromiso, pero también ofrece una de las mayores recompensas: producir alimentos sanos y de calidad para la comunidad.
