Los datos extraídos por el sindicato agrario ENBA de la campaña PAC 2024 muestran la tendencia del envejecimiento
El envejecimiento de los baserris y la falta de relevo generacional llevan tiempo ocupando el centro del debate sobre el futuro del sector agrario. Se trata de una problemática compleja, que exige tanto la implicación del conjunto de la sociedad como el trabajo coordinado de los agentes del sector primario y el respaldo de las instituciones públicas.
El sindicato agrario ENBA ha analizado los datos de la campaña PAC 2024 publicados por el Ministerio y aporta una visión concreta sobre la realidad demográfica de la población agraria en Euskadi. Los datos, clasificados por tramos de edad, reflejan la evolución de las personas solicitantes de ayudas PAC en los últimos quince años y dibujan una tendencia clara, aún teniendo en cuenta que no incluyen otras personas existentes, sobre todo, en determinados subsectores (huerta, fruta, cerdo, aves).
| EUSKADI | PAC 2009 | PAC 2024 | ||
| < 25 | 27 | %0,2 | 59 | % 0,99 |
| 25-40 | 1.245 | %10,44 | 567 | %9,51 |
| 40-65 | 6.143 | %51,51 | 3.290 | %55,19 |
| + 65 | 4.510 | %37,8 | 2.045 | %34,31 |
| TOTAL | 11.925 | %100 | 5.961 | %100 |

Una pirámide que compromete el futuro
La comparación de los datos deja varias conclusiones que ayudan a entender la dimensión del problema.
En primer lugar, el número total de solicitantes de la PAC en Euskadi se ha reducido en un 49,98% en apenas quince años. Esto supone que el sector agrario ha perdido a la mitad de sus solicitantes, un dato que refleja la reducción de la base social del sector.
En el tramo de menores de 25 años se observa un ligero aumento en términos absolutos. Sin embargo, su peso relativo sigue siendo inferior al 1%, lo que confirma que la incorporación de jóvenes al sector continúa siendo testimonial.
El porcentaje de jóvenes –segúnla política agraria europea menores de 40 años- se mantiene estable: pasa del 10,64% en 2009 al 10,5% en 2024, pero se produce en un contexto de fuerte caída del número total de solicitantes, lo que evidencia que el relevo generacional no está garantizado.
El grupo comprendido entre los 40 y los 65 años refuerza su peso dentro del sector, con un incremento del 3,68%, indicando el avance de edad de la población agraria.
Finalmente, el porcentaje de personas mayores de 65 años desciende ligeramente hasta situarse en el 34,31%, pero sigue representando más de un tercio del total, lo que pone de manifiesto la elevada edad media de quienes sostienen hoy el sector agrario.

En conjunto, los datos conforman una pirámide demográfica claramente invertida: una base muy estrecha de jóvenes y una fuerte concentración de personas en edades avanzadas, lo que subraya la urgencia de adoptar medidas eficaces que aseguren un relevo generacional real.
